miércoles, 4 de marzo de 2026

EL PEÑÓN DEL INDIO ENAMORADO DE CASA GRANDE DE LA CIUDAD DE COSQUÍN

El Peñón de Casa Grande es un espacio terrenal donde se estableció una pequeña población, entre otros lugares de nuestras sierras cordobesas, donde la vida se emancipa infinitamente, elevando el espíritu al más allá de los mejores sueños por sus numerosas opciones de todo orden, donde el particular verde de sus frondosos árboles que forman plantaciones naturales que nos dan una característica y sensación, donde se encierran secretos de la misteriosa naturaleza, que se conjugan y armonizan con las caprichosas estribaciones montañosas, presentándonos un espectáculo esperanzador muy particular, tal vez por los enigmáticos dones espirituales de la vida que nos hacen resurgir del ambiente, ensueños esperanzadores, a tal punto que movilizan las fibras más profundas de nuestros sentimientos por su verdadera realidad paisajística con un espectacular glamur. 

En ocasiones y después de las lluvias, con la presencia infaltable del arco iris con sus colores variados que se disipan entre las viajeras nubes cargadas con aguas de los cielos para darnos esperanza de una vida especial en los tórridos días del verano cordobés, como invitándonos a tener fuerzas para así colmarnos de ensueños que se acrecientan con una tranquilidad y paz satisfactoria que nos transportan al más allá de nuestras vidas en el plano terrenal, es decir, con lo que nos encontraremos después de la muerte corporal en otras etapas de la vida espiritualmente, como lo he manifestado en otros de mis escritos. 

En este pequeño lugar del Peñón de Casa Grande, existen calles que son más bien callejuelas caprichosas que fueron robadas por el hombre, los lugares y espacios físicos de los bellos y frondosos árboles nativos, existiendo pocas de ellas, sobre la calle principal de la localidad de Casa Grande, que a la altura del 900 se divide en dos, bifurcándose en un amplio espacio para la creación de la única plaza con su particular arboleda, la misma de todo el Peñón, la cual todavía no tiene nombre. La calle vuelve a unirse a la altura del 1000 con el nombre de Diaguitas, en homenaje a sus primeros habitantes, y su trazado es casi paralelo a la ruta nacional que une las principales localidades y bellas ciudades serranas, como Valle Hermoso, La Falda, La Cumbre, etc. 

Pocas calles nacen perpendicularmente a la calle Diaguitas, que para el naciente son contadas. Finalizando su recorrido por las vías del ferrocarril donde nos encontramos con el trencito de las Sierras de Córdoba y a pocos metros de ese lugar, el nacimiento de las estribaciones montañosas, todas ellas son de ripio por sus características caprichosas con subidas y bajadas zigzagueantes, brindando a la población una belleza especial donde podemos avistar casas encabadas entre las montañas, algunas son construcciones de madera, y una gran variedad de árboles, y a la salida del sol con sus fulgurantes rayos, que dan más encanto al observarlas, que al atardecer en las veraniegas noches, acompañadas de la presencia inefable de la luna con su refracción de los rayos del sol prestados que sumado a las miles de galaxias, con sus agujeros negros, nos dan la sensación de esperanza como guiándonos por los inefables senderos y guías promisorias del mañana en el más allá, sumado a una suave y celestial música que emerge de las hojas de los arboles por los suaves y refrescantes vientos que nos hacen sentir también sonidos sublimes especiales, alimentando los deseos y ansias de vivir, que al sumarse con el trinar de los pájaros diversos, con sus colores y plumajes y las visitas infaltables de los bellos colibrís librando el néctar de las flores, como trayéndonos las premisas de las almas de nuestros seres queridos que ya no los tenemos en el plano terrenal, que es el espiritual, que al hacer sus pausas en pleno vuelo para librar las flores, reconfortan por hacer la función de mensajeros despertando nuestras fuerzas espirituales, recordándonos del fiel cumplimiento del Mandato Superior en este paso terrenal y así poder emprender después por haber cumplido el eterno viaje celestial con los otros seres vivientes de este plano terrenal que es el espiritual sin ninguna distinción. 

El Peñón de Casa Grande es uno de los bellos lugares de nuestra Córdoba, donde muchos pernotan horas, días o semanas, meses y años para reconfortarse con regocijo espiritual, alimentando nuestras almas de esperanza, que en los momentos de soledad que todos en algún momento tenemos para una profunda meditación y la satisfacción de nuestro espíritu, movilizándonos y emancipándonos para el inevitable paso terrenal y así luego pasar a la etapa interestelar, ambientándonos, abriendo el sendero o camino para pasar a la etapa sideral que es la eterna, después de haber transitado por la etapa ovular, espermal ADN, nos trae también el karma generacional llevándonos a la etapa ventral, terrenal para su final depuración. 

Las células vivas cargadas de genes que al hermanarse encadenándose con mucho amor, pasan a la etapa ventral de nuestras madres, brindándonos la vida intrauterina durante aproximadamente nueve meses, para luego ofrendarnos la etapa terrenal que es la verdadera depuración espiritual de nuestras almas y así poder cumplir con aquellas premoniciones teológicas de haber nacido a imagen y semejanza de nuestro superior, para recién de purificados espiritualmente, a pesar de tantas tentaciones en este verdadero paso terrenal, donde nada de lo mejor nos faltó, para así poder vencer esas tentaciones y recién ganarnos el derecho, lugar y privilegio de deambular eternamente con todos los seres vivientes de este mundo terrenal, que es el de la evolución espiritual por los infinitos e inconmensurables cielos. 

A mis noventa y cuatro años con nueve meses de vida, desde mayo del año 1931 y nacido un 23 de enero de 1932, no puedo dejar de aclarar para ubicarnos en la realidad porque la palabra nacer no es la mas adecuada ni acertada de las incógnitas usadas que me hacen pensar en sostener etapas de vida, para ponernos a prueba espiritualmente y seguir evolucionando, haciendo a ustedes en mis relatos menos traumático el paso de la vida terrenal a la muerte material y seguir superándonos cargados de esperanza, fe y fundamentalmente amor que es el ingrediente indispensable de la llamada naturaleza viva en todas sus etapas.

Los invito a visitar y acceder a mis blogs:

“Odontología Forense”

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“Descripción de los trabajos realizados en forma restringida en los fueros Penal, Civil y Laboral”

“Últimos premios, distinciones, condecoraciones y títulos académicos”

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